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Es un método de entrenamiento físico y mental formado por un sistema de ejercicios.
Su creador fue el alemán Joseph Hubertus Pilates quien se basó en sus conocimientos
de diferentes disciplinas como traumatología, yoga, gimnasia y ballet para crear lo que
él mismo denominó “Contrología”; el control de la mente sobre el cuerpo.
Este método posee tres niveles: básico, intermedio y avanzado. El instructor evalúa la
capacidad y los objetivos del alumno para implementar los ejercicios progresivamente. |
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Posee los siguientes principios fundamentales que deben estar siempre presentes:
Concentración: La concentración es fundamental para crear conciencia corporal,
coordinando el cuerpo y la mente con eficacia.
Control: La concentración nos lleva a controlar totalmente nuestro cuerpo.
El control consciente evita movimientos bruscos que puedan ocasionar lesiones y
mejora la coordinación y la agilidad del cuerpo.
Centralización: Este principio sostiene que el control del cuerpo se inicia en una
zona denominada “centro de poder” o powerhouse. Esto hace referencia indirecta
al músculo transverso abdominal que rodea la cintura, ubicando el núcleo de la
energía corporal en las regiones media e inferior del abdomen, la cintura pélvica,
la columna lumbar y los glúteos. El fortalecimiento de este centro, origen de todo
movimiento, ayuda a sostener la columna y los órganos internos, a la vez que
elonga el cuerpo y mejora la postura.
Precisión: Todo ejercicio tiene su objetivo específico y premisas de movimiento
concretas que deben ser ejecutadas con precisión para tener eficacia.
Se debe prestar especial atención al correcto alineamiento del cuerpo, realizando
los ejercicios requeridos de manera consciente. |
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